
Gran acogida por parte de los vecinos más jóvenes de Astrabudua del velódromo recientemente inaugurado en la calle Etxegorri en el tramo que discurre por la plaza Josu Murueta.
El velódromo fue abierto al público durante los meses estivales detectándose una gran afluencia, no sólo de ciclistas menudos, sino también de patinadoras, skaters, conductores de motos infantiles, triciclos, patinetes y sanchesquis.
Da gusto contemplar a nuestros niños y niñas mientras pedalean de uno a otro extremo del velódromo. Sus sonrisas son la mejor muestra de su alegría y disfrute y a todos sus papás y mamás se les cae la baba al verles imitar a Hinault, Iduráin, Tomy Hawks o Crivillé en sus correspondientes modalidades deportivas. Quién sabe si alguno de estos rapaces y rapazas logrará éxitos en el mundo de las dos ruedas o del motor.
Sin embargo, esta nueva actividad ha venido acompañada por un aumento de la peligrosidad, lo que ha provocado que se disparen los encontronazos y pequeños atropellos que sufrimos los viandantes. A los cuales ya estábamos acostumbrados cada vez que nos aventuramos a caminar por la peatonal.
No pasa nada... todo controlado por parte de los peatones. Pero que algunos papás y mamás dejen de salivar y tengan un poco más de cuidado con sus retoños. Sería de agradecer.
Eskerrik asko.
El velódromo fue abierto al público durante los meses estivales detectándose una gran afluencia, no sólo de ciclistas menudos, sino también de patinadoras, skaters, conductores de motos infantiles, triciclos, patinetes y sanchesquis.
Da gusto contemplar a nuestros niños y niñas mientras pedalean de uno a otro extremo del velódromo. Sus sonrisas son la mejor muestra de su alegría y disfrute y a todos sus papás y mamás se les cae la baba al verles imitar a Hinault, Iduráin, Tomy Hawks o Crivillé en sus correspondientes modalidades deportivas. Quién sabe si alguno de estos rapaces y rapazas logrará éxitos en el mundo de las dos ruedas o del motor.
Sin embargo, esta nueva actividad ha venido acompañada por un aumento de la peligrosidad, lo que ha provocado que se disparen los encontronazos y pequeños atropellos que sufrimos los viandantes. A los cuales ya estábamos acostumbrados cada vez que nos aventuramos a caminar por la peatonal.
No pasa nada... todo controlado por parte de los peatones. Pero que algunos papás y mamás dejen de salivar y tengan un poco más de cuidado con sus retoños. Sería de agradecer.
Eskerrik asko.